top of page
Buscar

Esto no es terapia… pero también sana.


Hay malestares que no caben en un diagnóstico. Hay dolores que no necesitan una cura, sino una escucha distinta. Y hay procesos de sanación que no transitan por el consultorio, sino por la palabra compartida, el reconocimiento mutuo y la potencia de saberse acompañada.


En Difracciones Feministas™ no hacemos terapia. Pero sí generamos espacios donde se puede llorar, dudar, enojarse, preguntar, crear y reconstruirse. Espacios colectivos donde lo emocional no es un problema a corregir, sino una vía para entender cómo nos ha atravesado el género, la violencia, la culpa, el mandato de sacrificio o la necesidad de ser siempre para otrxs.


Nuestros talleres y actividades no ofrecen recetas, pero sí preguntas profundas. No garantizan respuestas felices, pero sí procesos honestos. Son lugares para mirarnos sin juicio, para nombrar lo innombrado, para recuperar el deseo y la posibilidad de estar bien.


Lo que hacemos no reemplaza la terapia, pero sí puede habilitar procesos de (auto)cuidado, autonomía emocional, sororidad y transformación subjetiva. Porque sanar también es político. También es colectivo. Y también puede empezar con un taller, una conversación o una pregunta dicha en voz alta.

 
 
 

Comentarios


bottom of page